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domingo, 17 de noviembre de 2019

BENEFICIOS

Rompiendo CadenasSeguir
23 h
finiendo, desde mi perspectiva como ser cubano de a pie, qué carajo es ser comunista y, más exactamente, qué “cosa” es un comunista castrista o un castro-comunista.
Quiero empezar aclarando que existen dos tipos de comunistas, los que agarran la sartén por el mango y los que son “un mango” pa’ que los frían en la sartén con el cuento que sabe a platanito frito.
Dice mi amiga la cínica que un comunista es una “cosita” muy fea, muy desagradable, muy repugnante, muy difícil de entender porque de boca pa’ fuera tiene un discurso altruista, “sacrificado”, preocupado por los demás, por saber a qué hora van a repartir el pollo de población, si ya llegó el pesca’o de dieta, si ya repartieron la leche en polvo a los niños y a los adultos mayores o si arreglaron la fosa reventada de la esquina que la peste a m… no deja dormir a los vecinos, y por la otra, de boca pa’ dentro, en el interior de sus “moradas”, en la intimidad de sus secretos a voces, son unos descarados, unos hipócritas, unos doble moral, unos sinvergüenzas, ladrones, unos corruptos a los que les gusta vivir a todo tren, en el “aire acondicionado del capitalismo”, tomarse el café con leche del capitalismo, ponerse la mejor marca de pitusa del capitalismo, comerse el pan del capitalismo, usar el desodorante del capitalismo y mirar con asco, con desprecio y subvaloración a los pobres proletarios del socialismo.
Me contaban los viejos de mi barrio que antes de Enero de 1959, es decir, antes de la asonada terrorista que protagonizó fidel castro y que por desgracia para todos lo llevó al “poder eterno” en nuestro país, nadie en Cuba quería ser comunista o tener si quiera que ver algo con esa mierda, que los cubanos tenían mucho sentido común y entendían perfectamente que había que mantenerse bien alejado de esos revoltosos pues nadie en su sano juicio creía que la riqueza se repartiría parejita para todo el mundo, que todos éramos “socialmente” iguales, que el café lo mezclarían con tanto chícharo y que un país podía ser próspero, desarrollado y decente con un régimen que proclamara tantos absurdos, tantos disparates y tanta bobería.
Pero, después del 1 de Enero de 1959, parece que a nosotros, a una inmensa mayoría, el sentido común, “la muelita del juicio”, la lucidez y la cordura se nos salieron por el conducto de expulsar los desechos del organismo y, sin que mediara razón alguna, de la noche a la mañana, nos volvimos comunistas, comunistas de cañón, de perchero, más comunistas que cualquiera de los “otros comunistas” del mundo, y tiramos, mejor dicho, arrastramos por el piso, pisoteamos, destruimos en un solo segundo, la hermosa, adelantada, confortable y olorosa isla que, durante más de cincuenta años, habíamos construido.
Y, nada, como dice la voz popular, el cubano o no llega o se pasa, llenamos el país, nuestro país, de comunistas con carnet, de comunistas sin carnet y de aspirantes a subir el “escalón más alto de la especie humana” del que, según ha demostrado la verdadera historia, algunos ambiciosos nunca se bajan a no ser que los empujen como recién hizo el pueblo boliviano con su despreciable dictadorzuelo castro-comunista.
Yo digo que algo muy extraño tuvo que sucedernos a nosotros, algo así como un inexplicable accidente “churro-vascular” en nuestros cerebros o en nuestros corazones, para que gritáramos, como unos ridículos ignorantes, aquella “histórica” y estúpida frase de: si fidel es comunista que me pongan en la lista.
Las aberraciones, los delitos, las usurpaciones y los atropellos que se cometieron en Cuba, en nombre de esa fracasada, mercenaria y déspota ideología del ser social y la conciencia social, no pueden describirse porque nos harían falta más de tres caras de libros o “Facebook” para contarlas, solo me aventuraré a decir que nunca un pueblo, un país o una nación pudieron caer más bajo, se hundieron festinadamente en su propia porquería y se atragantaron tanto con su propia toxicidad que cuando decidieron apoyar a un partido comunista para que fuera la fuerza rectora de la sociedad.
No quiero terminar sin antes decir que el comunismo es una gran mentira, es un libreto escrito y ajustado para imponer la falsa colectividad por encima de la individualidad y dar, a quienes ejerzan el poder “del proletariado”, una licencia para robar, para matar, para reprimir y para hacer, con total impunidad, todo cuanto les salga de las nalgas…
Ricardo Santiago

viernes, 18 de octubre de 2019

SANGUINETTI


¿Qué opinan el Partido Comunista uruguayo y el Frente Amplio sobre esta decisión del Parlamento Europeo? Quizá prefieran hacer el mismo silencio que hacen a la hora de hablar de la Dictadura en Venezuela

lunes, 30 de septiembre de 2019

Además de la República Popular China, que el 1 de octubre conmemora los 70 años de su creación, quedan otros cuatro países comunistas en el mundo: Cuba, Corea del Norte, Vietnam y Laos AREPADIGITAL Ucrania prohibió el comunismo y elimina todo registro de la ideología

Además de la República Popular China, que el 1 de octubre conmemora los 70 años de su creación, quedan otros cuatro países comunistas en el mundo: Cuba, Corea del Norte, Vietnam y Laos AREPADIGITAL Ucrania prohibió el comunismo y elimina todo registro de la ideología

jueves, 11 de julio de 2019

inteligencia

Estados Unidos sancionó el jueves a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) de Venezuela tras la muerte por presuntas torturas del militar Rafael Acosta.
EL CHAVISMO O "SOCIALISMO SIGLO XXI", el del marxismo cultural y el foro de San Pablo, es sociológicamente una religión, y como la de los Aztecas o la de los Toltecas, es una que exige el sacrificio de vidas humanas.
SI DUDA DE ELLO, intente discutir con un militante y luego con un fundamentalista religioso, y compare.
AUNQUE AUTOPROCLAMADA ATEA, tiene ídolos a los que adoran mediante estatuas y retratos públicos y en sus lugares de culto. Tienen mártires y se sienten orgullosos cuando nuevos mártires son sacrificados.
TIENEN ESPERANZA EN QUE SE CUMPLAN LAS PROFECÍAS hechas por sus profetas, como Marx, Engels, Lenin y Antonio Gramsci; practican el proselitismo mediante predicadores vocacionales entrenados, se esfuerzan en que sus profecías se cumplan aún a costa de la destrucción apocalíptica de lo existente, de ahí su defensa del apocalipsis venezolano, tienen textos con dogmas que creen sagrados, practican sacrificios humanos (más de 100 millones de víctimas desde la publicación del Manifiesto Comunista en 1848, uno de sus libros sagrados).
CREEN EN DOGMAS, PERSIGUEN SUS HEREJÍAS CON VIOLENCIA verbal y física, eliminando a sus disidentes mediante ejecuciones y purgas sangrientas, procuran extenderse al mundo entero siguiendo el mandato de sus profetas, realizan procesiones, ritos y ceremonias periódicas, como la que vimos recientemente contra el G20 y el de las feminazis del M8. Son intolerantes con sus opositores y se victimizan mediante relatos falsos para sembrar la discordia y justificar agresiones.